Pascua: la importancia del tercer día

Vivimos en un mundo en el que muchas veces nos distraemos y perdemos el foco de lo verdaderamente trascendente. El día a día nos pasa por arriba, llevándonos a poner lo urgente antes de lo importante, y hasta incluso a perder de vista el real significado de las cosas. Y eso nos ocurre no solamente en nuestro diario vivir, sino también a la hora de “para la pelota” y ponernos a reflexionar… a pensar en aquellas cuestiones que cambiaron el mundo y de las cuales somos parte de una u otra manera.

Muchas veces se habla de volver al “verdadero significado de la Navidad”, o de meditar acerca del “verdadero significado de la Pascua”. Pero, aunque lo hagamos, a veces incluso solemos comenter el involuntario error de enfocarnos más en los elementos secundarios que en los centrales, esos que tienen un verdadero significado y que pueden darle un sentido diferente a nuestras vidas.

¿Cuál es, entonces, el verdadero significado de la Pascua?

La Pascua tiene sus raíces en la celebración del pueblo judío que recuerda el final del tiempo de esclavitud en Egipto. En el primer PESAJ debió ser es sacrificado un cordero, cuya sangre fue pintada sobre el dintel de cada casa, a fin de que la mortandad “pasara por alto” de esa vivienda liberando así de la muerte al primogénito de esa familia. Esta plaga con consecuencias distintas para los israelias que los egipcios, derivó en que estos dieran la libertad (echaran) a todo el pueblo judío.

“Aparta el mes de aviv para celebrar la Pascua del SEÑOR tu Dios, porque fue en una noche del mes de aviv cuando el SEÑOR tu Dios te sacó de Egipto”. Deuteronomio 16:1. La Biblia.NVI

En el cristianismo, la Pascua es celebrar un “pasar por alto”. En este caso liberarnos de las consecuencias de nuestra conducta errada ante Dios. Para esto, Jesús entregó su vida en sacrificio de amor para liberarnos de la esclavitud que trae una vida lejos de Dios.

Pero, más que recordar su muerte, en la Pascua, el tercer día, celebramos su resurrección…

Por eso, recordemos:

La Pascua NO ES muerte… es VIDA, es RESURECCIÓN.
La Pascua NO ES derrota… es TRIUNFO.
La Pascua NO ES Jesús clavado en una cruz… es la TUMBA VACÍA.
La Pascua NO ES lágrimas de tristeza…es lágrimas de FELICIDAD y GRATITUD por el INMERECIDO REGALO del perdón de Dios para nuestras vidas.

Desde Clinica Diquecito queremos animarte a recordar que… ¡el milagro de la Pascua está en el tercer día!

¡Que tengas un hermoso tiempo de pascuas!

Te invitamos a leer lo que dice la Biblia, y a compartirlo con tu familia:

“El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado. Encontraron que había sido quitada la piedra que cubría el sepulcro. Y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras se preguntaban qué habría pasado, se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. Asustadas, se postraron sobre su rostro, pero ellos les dijeron: –¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive?. No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que les dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea: el Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, pero al tercer día resucitará’. Entonces ellas se acordaron de las palabras de Jesús”
Lucas 24: 1-8. La Biblia.NVI