La notebook y el celular son los peores enemigos, y, por diversos motivos, no siempre se logra sacar el máximo provecho a los días de descanso y el "hubiera necesitado más días" suele ser uno de los comentarios más frecuentes al volver a la rutina laboral.
Los mismos factores estresantes que repercuten durante el año y afectan nuestra calidad de vida, son los que nos acompañan en nuestras vacaciones y que si no logramos deshacernos de ellos,
no lograremos un descanso placentero.
Como afirman los especialistas, las vacaciones son importantes para que la persona descanse,
se desenchufe, descontamine, pero también es un tiempo que otorga un cierto sentido al hecho
de trabajar. Es esencial destacar que se puede vivir ayunando varias semanas y algunos días sin tomar agua, pero sin dormir, sin descansar, una persona no soporta más de tres días. Puede alucinar, entrar en un estado patológico. Si no hay descanso mental, aparece la enfermedad.
La persona que no descansa, lo primero que tiene es cansancio, pero también pueden aparecer patologías de origen psicógeno, como la neurosis de angustia o alguna afección psicosomática, como úlcera, asma, dolor de cabeza o problemas en la piel.
Como lograr que las vacaciones sean placenteras
Además de las horas de sueño, que tienen que ser respetadas, son importantes los momentos de recreación y actividad física, en lo posible al aire libre, ya que éstas son áreas que logran una gran secreción de endorfinas, las hormonas del placer, que es lo que se pierde en la vida moderna: se come mal, se trabaja hasta doce horas por día, se duerme mal, se viaja mal...
- Acerca de la alimentación, se aconseja pescados de mar, poca carne roja, frutas, verduras, lácteos, e ingesta de abundante líquido. Y, sobre todo, evitar las grasas animales que provocan el ascenso del colesterol "malo", el factor de riesgo más importante para el desarrollo de ateroesclerosis junto con el estrés y el cigarrillo
- Cambiar hábitos y rutinas con las que no estamos muy contentos.
- Dejar el celular en casa.
- Si no llevó la notebook, no tentarse con las computadoras de los cybercafés.
- Tomarse tiempo para pensar y recapacitar sobre las acciones de los meses pasados.
- Compartir parte del tiempo con la familia y también permitirse un momento para sí mismo.
- No sobreexigirse con actividades que exceden sus posibilidades.
- Olvidarse de los horarios. Lo ideal es hacer las cosas cuando uno tiene ganas.
- No atarse a las "obligaciones" que imponen los demás.
- Aprovechar para caminar, leer, escuchar música, ir al cine o al teatro.
- Tan importante como llegar al destino elegido, es saber que el viaje en sí mismo tiene que ser entendido como parte de las vacaciones. Si es entendido de esta manera, uno empieza
a descansar desde el momento en que se sube al auto, al avión o al barco.
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